El punto dulce es grande y está bajo, donde realmente golpeas la pelota. Máximo control, mínima potencia, máximo margen. Toda primera pala que vale la pena comprar es redonda.
El material esponjoso entre las caras. Una goma blanda cede bajo la pelota y absorbe un golpe en el marco; una goma dura transmite el impacto por el puño. Es la decisión de la ficha técnica que más afecta a la comodidad.
Rápida al girar, fácil en la red y suave con el codo. Una gran primera opción.
La caja indica un rango, como 360–375 g. El catálogo toma el punto medio y lo coloca en una de estas tres franjas. Dos palas con pocos gramos de diferencia suelen quedar en la misma franja y recibir la misma puntuación.
Donde debería empezar la mayoría de los adultos. Masa suficiente para bloquear una pelota fuerte y ligereza suficiente para jugar dos horas.